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jueves, 23 de agosto de 2012

Día 3. Bikaner - Ramdeora - Jaisalmer (31 de Agosto 2012)

Dejamos el hotel Laxmi Niwas Palace con la pena propia de quien sabe que tardará en alojarse en lugar tan agradable (para ser un heritage, claro) sobre todo tras la dura experiencia del “Marigold” de Mandawa.

Montados en el Bopindermóvil comenzamos a devorar kilómetros en nuestro largo viaje hacia Jaisalmer. Además de la siesta episcopal de rigor y la Nintendo DS (para que el Dr. Kawahsima nos llamara deficientes mentales) amenizaron el viaje una parada en ruta para jugar con los camellos,  frustrados como estábamos de no haber visitado la granja en Bikaner, y una parada en Ramdeora.

Ramdeora

Sin duda la más decepcionante de las visitas programadas junto a Puskar. El sitio no está mal pero ciertamente los lugares de culto hinduistas son los más difíciles de entender para el occidental (a diferencia de los jainistas, sijs, etc). Están sucios, llenos de gente y en general son abrumadores. Curiosamente quedan en fotos muy resultones pero aunque no pueden dejar de verse nuestra recomendación es ir con pocas expectativas o incluso saltárselo si no viene de maravilla parar.

Subida al Templo Ramdeora
  
Interior del Templo

 Llegada a Jaisalmer


Tras asentarnos en el hotel Lagarth Fort and Palace
(http://www.tripadvisor.com.mx/Hotel_Review-g297667-d2320827-Reviews-Hotel_Lalgarth_Fort_Palace-Jaisalmer_Rajasthan.html ) muy agradable y con unas terrazas muy molonas para cenar o tomar unas cervezas nocturnas (lo del gintonic lo tienen que mejorar) nos encontramos con Silvia y Nahru dueños de la agencia Shree Ganesham que nos había organizado la mayor parte del viaje. Su empeño en el pago en metálico y algunos despistes nos demoraron un poco pero pronto estuvimos en ruta a pie con la propia Silvia. La ciudad es preciosa y tranquila,  quizás la más agradable para pasear de todas las que visitamos.  
   
Calle y fuerte de Jaisalmer

La ruta  de compras fue regular, hubiera sido mucho más interesante una buena primera ruta turística por la ciudad o su impresionante fuerte o que nos dejaran a solas de compras porque es una localidad muy apropiada para quemar rupias (qué pena que todavía nos pillara tímidos e inexpertos, aunque B. y B. ya empezaron a apuntar maneras).



Tras el drama de las colchas que tuvimos la sensación de haber comprado a tres veces su precio y alguna otra tienda que no nos dijo nada (compras gloriosas en la siguiente entrada de blog, tranquilas) dimos un bonito paseo nocturno por el mercado local al pie del fuerte y por el Lago Gadsisar. Lástima no haber llegado antes de que anocheciera. Lo mejor de la experiencia son los impresionantes peces gato, que se echan más que como gatos como leones a por el pan que se les ofrezca. Se supone que es bueno para el karma y en todo caso es muy entretenido.

Peces gato

Para terminar el día nos dirigimos, a pie también, a casa de unos familiares de Nahru. La verdad es que la ciudad es muy cómoda y el hotel estratégico, aunque su ubicación es feuna. 


El curso de cocina: la verdad, no nos enteramos de mucho, pero la experiencia con la familia fue bonita ya que son extremadamente simpáticos y hospitalarios, como el mismo Nahru. Y la comida era muy buena aunque la disfrutamos a oscuras por el apagón antológico que tuvo repercusión hasta en España. Y eso que nosotros somos más de cenar en hoteles…
Curso de cocina con familia India

De vuelta al hotel empezamos a alucinar viendo como no solo las vacas sino también las cabras y los cerdos (bien negritos) campan a sus anchas por la India.

Se termina la jornada con unas buenas cervecitas (medios litros de Kingfisher, nuestro segundo agua mineral) en la terraza disfrutando de las impresionantes vistas del fuerte que visitaríamos al día siguiente.


Julio.


miércoles, 22 de agosto de 2012

Dia 2. Mandawa - Bikaner (30 de Julio 2012)


Tras hacer noche en Mandawa y desayunar en el hotel lo poco que nos atrevimos a probar (agua, tostadas con mantequilla e incluso un plátano) nos dirigimos rumbo a Bikaner, con parada previa en Deshnoke. En total, 246 km por las carreteras del Rajasthan.
La parada en Deshnoke tiene como único objetivo una de las visitas más “fuertes”. El templo de Karni Mata (eufemismo del templo de las ratas). Es una visita curiosa que merece la pena, hay que parar y luego cada uno que se adentre en el templo según vea. Como en todos los templos, hay que descalzarse, pero tened en cuenta que esta lleno de ratas, y también de todo lo que las rodean, así que si queréis aislaros bien de los pises y las caquitas de rata, mejor poneros unos calcetines gruesos, o dos pares de calcetines.
Karni Mata (Templo de las ratas)
 Después de entrar, todos tiramos los calcetines, los más aprensivos,  incluso los calcetines “interiores” (la técnica archiconocida de Cristina del "doble o triple calcetin"). Aunque al principio no veíamos tantas ratas, al poco de entrar nos dimos cuenta de que estaban en TODOS lados, incluso entre las barandillas en las que apoyábamos las manos. Tras hacernos unas fotos para mostrar lo valientes que éramos, salimos, nos desinfectamos bien con el jabón de manos y nos montamos en el autobús.
Agradable vista interior del templo

Al llegar a Bikaner fuimos directamente a comer a un restaurante enfrente  del Fuerte Junagarh. El sitio sin más, suficientemente limpio.  Siguiendo las indicaciones también de nuestro conductor, no visitamos la Granja de Camellos.. Aunque sospechamos que no le apetecía llevarnos, probablemente uno de los errores que cometimos…
Despues de la comida cruzamos ota vez hacia el Palacio-Fuerte para verlo por dentro, lo mejor: subida a la azotea y hacer fotos desde ahí con las vistas de los jardines y de la ciudad. 
Fuerte de Bikaner

Tras la visita al palacio, nos dirigimos al mercado para impregnarnos de sus “aromas” y “melodías”. Sin embargo, para llegar hasta allí tuvimos que coger por primera vez el “tuk-tuk”.

Aunque nuestro conductor nos quiso contratar 3 tuk-tuk a 100rupias cada uno, observamos que había un ligero desajuste entre oferta y demanda,(se puede apreciar en la foto!) y tras negociarlo personalmente viajamos en 2 tuk-tuk a unas 40 rupias cada uno. El primer viaje en tuk-tuk (y el segundo, y el tercero…) es de las cosas mas divertidas que hacer en la India, desde esas pequeñas latas marca Piaggio se aprecia mucho mejor lo que es el tráfico que desde la comodidad del autobús. 

Primer tuc tuc desde el Fuerte al mercado de Bikaner
Mercado Bikaner

Tras pasar un rato rodeados de trafico, vendedores de todo tipo de cosas, niños y demás, nos dirigimos hacia el hotel, el Laxmi Niwas Palace.

El hotel estaba muy bien, nos recibieron con unas toallitas húmedas, que quedaron negras después de usar. Tras dejar las maletas en el cuarto (muy amplios, y la única bañera que vimos en todo el viaje) nos fuimos corriendo a la piscina, donde nos quitamos de encima Mandawa, el templo de las ratas y todo lo demás. Incluso nos pedimos unos Gintonics (¡sin hielo!) mientras nos bañábamos.
Hotel Laxmi Niwas Palace (Bikaner)

Tras ducharnos, cenamos en el restaurante del hotel, estaba todo muy limpio, y la comida bastante rica. Después de hacer un poco de sobremesa, nos fuimos a dormir. Siguiente parada, Jaisalmer.

Javi.